Las escaras y úlceras por presión son lesiones en la piel que afectan a usuarios de sillas de ruedas y convalecientes en cama, y afecta generalmente a personas mayores de 70 años.
Su tratamiento es altamente costoso, sin embargo, varias personas han dado testimonio de un eficaz y rápido remedio natural y muy barato para curar las escaras.
Tome agua hervida y sal en un recipiente. Con una pinza y un poco de gasa limpie meticulosamente la escara y sus alrededores.
Con otro trozo de gasa seque la zona, y ponga en ella una buena cantidad de miel de abejas. Si no la consigue, no se preocupe, funciona igual con panela en polvo, azúcar morena o blanca.
Encima coloque generosamente trozos de cristal de sábila (aloe vera). Cubra con una buena porción de gasa y selle con esparadrapo.
Usted verá el resultado casi en forma inmediata, todo lo aplicado habrá sido absorbido y la herida se verá menos profunda y ulcerada.
Una mujer de 85 años, con una escara de 6 centímetros de diámetro se curó en aproximadamente 3 meses, realizando curaciones 3 veces por día.
La receta puede aplicarse también a personas diabéticas con heridas.
Grupos de riesgo
La causa principal de las escaras es la inmovilidad, ya que un individuo que permanece mucho tiempo en la misma posición (sentado o acostado) corre el riesgo de interrumpir la irrigación de sangre en ciertas zonas, pues se sabe que la falta de oxígeno durante más de 2 o 3 horas ocasiona la muerte de tejidos de la piel, comenzando por su capa externa (epidermis).
En este grupo de riesgo están las personas minusválidas o muy debilitadas; quienes sufren lesión de algún nervio debido a herida o golpe, individuos con menos sensibilidad al dolor debido a hipertensión (presión arterial alta), diabetes o estado de coma
